El mercado, con datos
Alquiler de temporada o alquiler de vivienda
El alquiler de temporada no es una versión corta del alquiler de vivienda: es otro contrato, con otras reglas y otra fianza. Y ponerle ese nombre a un contrato que en realidad es de vivienda sale caro.
Qué es, según la ley
La Ley de Arrendamientos Urbanos separa dos mundos. El arrendamiento de vivienda, cuando el destino primordial es satisfacer la necesidad permanente de vivienda del inquilino. Y el arrendamiento para uso distinto del de vivienda, donde la propia ley mete expresamente los arrendamientos de temporada, sean de verano o de cualquier otra.
Lo que decide en cuál estás no es el título del papel: es para qué se usa la casa de verdad.
Qué cambia
- La duración: la que se pacte. No hay prórroga obligatoria hasta cinco años ni prórroga tácita como en vivienda. Cuando termina, termina.
- La fianza: dos mensualidades, no una, porque el uso es distinto del de vivienda. También hay que depositarla.
- Las reglas: manda lo que las partes pacten, y sólo en lo que no hayan pactado entra la ley. En vivienda es al revés: hay mínimos que no se pueden empeorar.
- Los impuestos: la reducción del rendimiento neto que existe para el alquiler de vivienda no se aplica aquí.
La causa tiene que ser real
Para que un contrato de temporada se sostenga, el contrato debe decir por qué es de temporada y esa razón debe existir: unos meses de trabajo en otra ciudad, un curso, un tratamiento médico, una obra en la casa propia, una campaña agrícola. Conviene dejar constancia de ello por escrito.
Si el inquilino vive ahí de forma permanente, encadena contratos de once meses año tras año y tiene esa casa como su domicilio, un juez puede concluir que aquello era un alquiler de vivienda. Y entonces se aplica el régimen de vivienda entero, con su duración y sus prórrogas, aunque el papel dijera otra cosa.
Lee también: El contrato de alquiler Qué debe llevar, qué cláusulas no valen aunque las firme el inquilino, y las que se olvidan siempre.Para el inquilino, el riesgo es el contrario: firmar de temporada una casa en la que va a vivir de forma permanente le quita la duración mínima y las prórrogas. Si la casa va a ser tu domicilio, lo que quieres es un contrato de vivienda.
Antes de firmar uno
- Que conste la causa de la temporada y su duración exacta.
- Si va amueblada, inventario con fotos. En temporada es la norma, no la excepción.
- Quién paga los suministros y si van a nombre de quién. En estancias cortas suele quedarse el propietario con los contratos de suministro.
- Qué pasa si la temporada se alarga: renovación expresa, no silencio.
Un aviso más: varias comunidades autónomas están regulando por su cuenta el alquiler de corta duración y el turístico, con registros y requisitos propios, y la cosa está cambiando. Antes de anunciar nada en una plataforma, mira qué exige la tuya.
Esto es información general, no asesoramiento fiscal ni jurídico. Los tipos y las bonificaciones cambian, y hay requisitos que dependen de tu caso. Antes de firmar nada, confírmalo con tu gestor o en la Agencia Tributaria de Castilla-La Mancha.
Lo que está por debajo de lo que se pide en su zona
Comparamos cada anuncio con la mediana de su mismo tipo en su mismo municipio. Lo que sale por debajo, lo enseñamos aquí.
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